LIBRO USADO. Ante la desconcertante arbitrariedad de la enfermedad y la muerte, la voz narradora de Maradentro muestra, mediante la poderosa alquimia de la memoria, la sobrevivencia es no sólo posible sino además necesaria. Frente al mar de Algarrobo, en un juego de luces y sombras, de planos superpuestos, evoca la figura del hijo mientras reelabora su propio itinerario por los límites (nacimientos y despedidas), en una transmutación poética de sobrecogedora intensidad. De Santiago a París, de El Cairo a Magallanes, del Amazonas a San Francisco, esta misma voz va dibujando una trama de viajes en el espacio y el tiempo, un mapa en cuyo subsuelo late la nervadura del pasado. Bucea en sí misma para encontrar las claves que ligan el azar y la necesidad, ese punto en que ambos destinos convergen y se cruzan: una metáfora reconcilia a los vivos y los muertos, que sin borrar el recuerdo y sin fosilizarlo, dejando que el persistente oxígeno de la vida traspase la experiencia del dolor.