Las Playas Del Otro Mundo
Reseña
TAPA BLANDA, LIBRO USADO, RECUERDA QUE UN % DE ESTA VENTA COLABORA CON FUNDACIONES QUE FOMENTAN LA LECTURA EN ZONAS VULNERABLES. Una pregunta fatua que me hice al leer Las playas del otro mundo, de Antonio Gil, fue en qué momento de la historia de occidente los seres humanos llegamos a ponernos de acuerdo con respecto a los espejos, los ecos, los reflejos y las imágenes. ¿Cuándo se volvió una rutina que la propia cara lo mire a uno, que hacia el interior del azogue caminemos como todos los días pero a la inversa y sin que se nos comunique los aromas, los tactos, los sabores de ese lugar impenetrable donde también habitamos? La pregunta mía es fatua, por supuesto, en un mundo construido de rascacielos plateados, suelos reflectantes, duplicados fotográficos y proyecciones audiovisuales; no así la narrativa de Gil, que ha evitado discutir de espejos mediante espejos, sino a través de una novela contemporánea, forma que compite con la música, la lírica y las artes visuales en volverse la comunicación humana más opaca y solitaria. O sea, la más evidente.