Estado del Libro: Bueno Número de Páginas: 366 Año de Publicación: 1998,TAPA DURA, LIBRO USADO, RECUERDA QUE UN % DE ESTA VENTA COLABORA CON FUNDACIONES QUE FOMENTAN LA LECTURA EN ZONAS VULNERABLES. Las emociones fluyen continuamente, impregnando nuestro vivir, determinando todas nuestras acciones y conductas, incluso nuestro razonar. Así como el viento arrastra las nubes, una respiración específica produce una emoción básica específica: alegría, tristeza, rabia, miedo, erotismo, ternura. Sobre estos temas, dos científicos, amigos de toda una vida, conversan libremente. Las emociones se viven como dominios de conducta relacionales y constituyen el fundamento de todo nuestro quehacer. No sólo eso. Todo razonar ocurre como un constructo coherente a partir de ciertas premisas o punto de partida que se aceptan a priori desde la emoción que se vive en el instante del razonar. Estos es, las emociones no constituyen interferencias con nuestro ser racional, sino que le dan a nuestro razonar sentido y significado relacional. Pero como fenómeno de nuestro ser biológico, nuestro emocionar surge en nuestro fluir fisiológico en la relación, y se puede evocar desde la modulación de la corporalidad, particularmente desde la modulación de los ritmos respiratorios. Tal evocación permite darse cuenta del propio emocionar e inspirar en el espectador cierta emoción, como ocurre en el acto teatral.