El arte de cuidar los libros: ¿Cómo mantener tus obras en buen estado?

El arte de cuidar los libros: ¿Cómo mantener tus obras en buen estado?

Un libro es como un legado: su valor es incalculable y puede pasar de generación en generación. Sin embargo, para que esto suceda, es necesario que los textos se mantengan en buen estado con el transcurso del tiempo.

No importa con qué tipo de lector te identifiques; bien sea asiduo u ocasional, todos solemos asignarle un significado especial a cada texto. Quizá porque es un relago que proviene de un ser querido, o puede que su importancia radique en la historia que cuenta.

Independientemente del motivo, una vez que pasa a nuestra colección de tesoros se convierte en una obra de arte, un objeto preciado. Allí, en la fábrica de historias y géneros literarios que comúnmente denominamos ‘biblioteca’ pasan gran parte de su vida, hasta que decidimos regalarlos y darles una nueva utilidad.

Donar un libro es un acto de desprendimiento emocional, intelectual y muchas veces espiritual. Es otorgar un tesoro íntimo, propio, para que otra persona lo disfrute y se nutra con sus palabras. Para hacer este acto tan bonito y sublime es importante tener ejemplares en óptimas condiciones, de manera que el remitente lo pueda aprovechar en todo su esplendor.

Para ello, es necesario aplicar técnicas que permitan mantener los libros bien cuidados. Muchos lectores tienen su propia manera de tener en buen estado las obras, no obstante, existen métodos prácticos e infalibles que suelen echarnos una mano en este proceso.

Anteriomente hablamos de la restauración de libros y abordamos cuatro tips esenciales. Si no lo leíste, no te preocupes. Puedes echarle un vistazo haciendo clic en el siguiente enlace.

En esta oportunidad, queremos complementar las diferentes técnicas con algunos consejos útiles para tener los libros en óptimas condiciones.

Trucos para mantener tus libros en buen estado

Si llegaste hasta aquí es porque estás interesado en aprender el arte de restaurar y cuidar tus libros. Si es así, ¡sigue leyendo! He preparado un top 3 de recomendaciones que te servirán para echar a volar la imaginación y buscar soluciones acertadas ante distintos escenarios.

¿Libros mojados? ¡No todo está perdido!

Para nadie es un secreto que los libros y el agua no son la mejor combinación. Muchas veces un texto empapado puede significar el fin de una colección y como lectores no queremos que eso pase.

En caso de que uno de tus libros sea salpicado por agua, lo ideal es que tomes una toalla absorbente y suavemente seques las hojas. Para ello, separa cada página con sumo cuidado y de forma muy sútil retira la humedad.

Recuerda que los movimientos deben ser ligeros; frotar el ejemplar no es una opción viable debido a que acabarás maltratando el papel y, en muchos caso, borrando la tinta por el impacto con el agua.

Ataca las manchas

Las manchas en los libros son más comunes de lo que pensamos. Accidentalmente, en el momento en que menos lo imaginamos, nuestros textos pueden registrar una, dos, tres o hasta más marcas de suciedad y la diferencia entre salvarlo o no dependerá de nosotros mismos.

Existen muchas técnicas para quitar manchas de comida, bedidas, lápices, entre otros. No obstante, una que valoro mucho es la de tomar un papel absorbente y colocarlo justo encima de la zona afectada.

Al cabo de unos minutos, cuando la toalla absorvente haya secado la mayor parte del líquido derramado, utilizar un nuevo pañuelo humedecido y con leves golpecitos ir sacando la mancha del libro. Repite este proceso hasta que el sucio se elimine y tu libro recupere su estado original.

Cabe destacar que la efectividad de este método dependerá de la rápidez con que actues. Al ser manchas en papel, se pueden volver permanente si no reaccionamos a tiempo.

Mal olor y humedad: Esto es lo que debes hacer para devolverle la vida a tus libros

Si la humedad o el mal olor se apoderan de tus libros favoritos, no te preocupes, todo tiene solución. Si bien, todo lector empedernido quiere tener sus textos en el mejor estado posible, muchas veces estos males se apoderan de las estanterías y gracias a la presencia de elementos externos, las obras agarran moho y hogos y por ende mal olor.

Una alternativa que puedes tener en cuenta para devolverle la utilidad a tus ejemplares es usar un paño limpio y cuidadosamente ir eliminando todos los detalles que le quitan vistosidad. También puedes aplicar suavemente esencia de lavanda para opacar el mal olor y desinfectarlo con una mescla de vinagre diluido en agua.

Hago la acotación que no es necesario hacer limpiar todas las hojas del libro; bastará con hacerlo en la zona perjudicada para que el texto quede en buen estado. De igual forma, se recomienda limpiar regularmente las bibliotecas.

Lo recomendable es que cada cierto tiempo reestructuremos ese espacio y limpiemos cada libro, sacudiéndolos sutilmente y quitándoles el sucio que pudiesen tener con un pincel.

Pon a volar tu creatividad

En el mundo de los libros todavía quedan muchas cosas por invertar. Así que tu, querido lector, da rienda suelta a tu imaginación y emplea la técnica de restauración que más te acomode.

Puedes usar las que hemos dado nosotros o bien, puedes implementar alguna otra que te haya gustado. Lo importante es que mantengas tus libros en buen estado para que cuando llegue el momento de donarlos, otra persona le pueda dar utilidad.

Al donar libros no solo contribuyes a la conversación del medio ambiente, también reutilizas el papel con el que se fabricó el texto y pones el conocimiento al alcance de otras personas.

En Chile los libros suelen ser caros. Pero tú puedes hacer el cambio comprando libros usados a un costo más accesible o llevando a puntos de donación los textos que tengas en casa sin uso ni lugar para guardarlos.

¿Te animas? Échale un vistazo a los puntos de donación habilitados en Green Libros.

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